Desayuno
Si hay algo que los huéspedes recuerdan del Hotel Imperador Caldas, suele ser el desayuno. Es generoso al estilo brasileño: una mesa larga para recorrer, mucha variedad y un equipo que la mantiene llena y lo invita a repetir. Para muchos alcanza cómodamente hasta la tarde.

Del lado de las frutas
Fruta brasileña de estación, ya cortada, con jugos servidos en el momento. En verano casi todos empiezan por acá, antes de que apriete el calor.
Pan, torta y facturas
Panes todavía tibios, tortas como las de una cocina de casa y facturas que desaparecen temprano. El café es constante, fuerte y se repone sin que haya que pedirlo.
El rincón caliente
Huevos y panceta para quienes quieren algo sustancioso antes de un día en las termas o de salir a recorrer los cerros.
Quesos y fiambres
Una selección estable de quesos y fiambres, fácil de armar un plato y fácil de volver por una segunda vuelta.
Primero el café, después todo lo demás.

Bueno saber
El desayuno es la única comida que sirve el hotel. No hay restaurante para almuerzo ni cena, así que los huéspedes comen en Santo Amaro por la noche o traen algo al área de picnic del jardín. En recepción le indican las panaderías y los lugares que usan los vecinos.
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